Un poco más sobre las novelas pastoriles
La novela pastoril fue uno de los géneros preferidos por los lectores del Siglo de Oro y atrajo el interés de autores tan destacados como Montemayor, Cervantes y Lope de Vega.
La Novela Pastoril, importada de Italia, retrata como la Caballeresca, un mundo inexistente, de origen clásico. Los pastores y pastoras hablan de sus amores, se desdeñan, se enamoran, hablan de sus rebaños, etc., de modo ficticio y artificial. Refleja la visión idealista y poco realista del Renacimiento, su espíritu estilizado y su platonismo. La temática es siempre amorosa y ofrece una visión estática de la naturaleza. La narración es amorosa y lenta, se desenvuelve con premiosidad ya que lo que importa fundamentalmente es el análisis de los sentimientos y pasiones de los personajes y la descripción del paisaje natural. Por otra parte, son frecuentes las interrupciones con digresiones de todo género o incluso con otras historias ajenas a la acción principal, aparte de los constantes versos intercalados.
Como por ejemplo: La primera Novela Picaresca conocida es El Lazarillo de Tormes.Al mediar el año de 1558 apareció la primera Novela Pastoril española: La Diana, escrita por Jorge Montemayor.
Aquí pongo un fragmento del Lazarillo de Tormes:
En este tiempo vino a posar al mesón un ciego, el cual, pareciéndole que yo sería para adestralle, me pidió a mi madre, y ella me encomendó a él, diciéndole cómo era hijo de un buen hombre, el cual, por ensalzar la fe, había muerto en la de los Gelves, y que ella confiaba en Dios no saldría peor hombre que mi padre, y que le rogaba me tratase bien y mirase por mí, pues era huérfano. Él respondió que así lo haría y que me recibía, no por mozo, sino por hijo. Y así le comencé a servir y adestrar a mi nuevo y viejo amo.
Como estuvimos en Salamanca algunos días, pareciéndole a mi amo que no era la ganancia a su contento, determinó irse de allí; y cuando nos hubimos de partir, yo fui a ver a mi madre, y, ambos llorando, me dio su bendición y dijo:
-Hijo, ya sé que no te veré más. Procura de ser bueno, y Dios te guíe. Criado te he y con buen amo te he puesto; válete por ti.
Y así me fui para mi amo, que esperándome estaba.
Salimos de Salamanca, y, llegando a la puente, está a la entrada de ella un animal de piedra, que casi tiene forma de toro, y el ciego mandóme que llegase cerca del animal, y, allí puesto, me dijo:
-Lázaro, llega el oído a este toro y oirás gran ruido dentro de él.
Yo simplemente llegué, creyendo ser así. Y como sintió que tenía la cabeza par de la piedra, afirmó recio la mano y diome una gran calabazada en el diablo del toro, que más de tres días me duró el dolor de la cornada, y díjome:
-Necio, aprende, que el mozo del ciego un punto ha de saber más que el diablo.
Y rió mucho la burla.
Parecióme que en aquel instante desperté de la simpleza en que, como niño, dormido estaba. Dije entre mí: «Verdad dice éste, que me cumple avivar el ojo y avisar, pues solo soy, y pensar cómo me sepa valer».

Foto del Lazarillo de Tormes.
Font: Wikipedia.


fahrenheit-451 dijo
No entiendo a qué viene hablar aquí y citar El Lazarillo, si es una entrada sobre novela pastoril...
11 Diciembre 2011 | 10:38 AM